El exembajador de Colombia en Venezuela, Fernando Marín Valencia, es señalado por la Fiscalía de ser la persona que lavó el dinero que obtuvieron los hermanos Samuel e Iván Moreno.

El principal testigo del lavado de activos fue Emilio Tapia, quien aseguró que la fortuna del carrusel de la contratación terminó en Estados Unidos invertida en propiedades de testaferros.

Cuando la Fiscalía, llamó ante la justicia al Marín Valencia, él buscó a Emilio Tapia y le ofreció un soborno superior al millón de dólares, a través de su abogado Richard Harris, a cambio de que no declarara en su contra en el juicio que iniciaría este año.

Tapia decidió contactar a la Fiscalía y con tres cámaras escondidas, una de ellas en su reloj grabó la negociación con el abogado.

«Acá hay un tema de que ahora empiezan a testimoniar, de qué manera me pueden ayudar hay con esa vaina para yo salvar esta mierda, porque empresa como tal ya no hay, porque esa vaina lavado de activos, los bancos, y hace tres meses se pararon todas las obras», dice Richard Harris. 

En otro aparte de la conversación Tapia le pide especificar qué tipo de pagos serían efectuados.

«Yo te voy a decir una cosa, qué se puede, dime tú necesitas que yo lo ayude de alguna manera lo que sea, pero tú no sabes cómo», sostiene Emilio Tapia.

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Harris responde, «de ese tema te voy a decir dos cosas».

Y Emilio Tapia dice «yo necesito saber qué es lo que es, cual es la propuesta, necesito saber en concreto para tomar la decisión».

«Él me dice que son dos temas, uno, que fue lo poquito que pudieron ver los manes, hablan de un contrato, que se firmó con anterioridad hay estoy…», indica Richard Harris.

En la grabación de dos horas, Tapia revela que incluso a través de un emisario del reconocido empresario le envió un primer pago que el contratista no aceptó.

«Él sabe que los recursos que tú le diste al coronel, él sabe que yo no recibí ni una sola moneda», añade Emilio Tapia. 

Por este caso el exembajador Marín podría pagar una condena de 4 años de cárcel.