Aunque desde hace más de quince años un grupo de empresarios cultiva palma africana en las tierras de dos comunidades negras, protegidos por paramilitares, sólo hasta ahora se declaró delincuentes a los empresarios. Son los industriales se llaman Luis Fernando Zea y Héctor Duque y están condenados por aliarse con los paramilitares, pero no por los más de 143 asesinatos que cometieron para que ellos pudieran sacar adelante su empresa.

Por primera vez dos empresarios antioqueños fueron condenados a 10 años y cinco meses de cárcel por ser socios del exjefe paramilitar Raúl Hasbún, alias “Pedro Bonito”, apoderándose ilegalmente de las tierras de las comunidades negras de Curvaradó, Chocó.

Según el juzgado quinto penal especializado de Medellín, los empresarios Luis Fernando Zea y Héctor Duque Echeverry a través de su empresa de palma Palmado S.A. se apoderaron de miles de hectáreas de los afro- descendientes con la ayuda de los paramilitares.

Los empresarios palmicultores fueron condenados por los delitos de concierto para delinquir agravado, desplazamiento Forzado e invasión de tierras.

La comisión Intereclesial de Justicia y Paz denunció que el abogado que representa a los reclamantes de tierras fue amenazado de muerte después de la audiencia de alegatos que se llevó acabo hace una semana en Medellín contra varios empresarios y a la que asistió como acusado Jesús Ignacio Roldan, alias “Monoleche, exjefe paramilitar del Bloque Bananero y jefe de seguridad de Vicente Castaño.

Hasta la fecha el Gobierno no ha entregado una sola hectárea a las comunidades Negras de Jiguamiandó y Curvaradó.