Los habitantes de grandes sectores del norte y el suroccidente de Bogotá han reportado que el agua que hoy está llegando a sus casas es turbia y amarilla… Sin embargo el gerente del Acueducto dijo que el agua es potable, a pesar de su aspecto.

El color amarillento se debe a una limpieza y cambio de ductos en Chingaza… En cinco días, el agua volverá a ser transparente.