Hoy Noticias Uno estuvo en Quito, en la casa y en el taller donde trabajaba Franklin Aisália.  El desaparecido sobre quien su familia asegura que es un simple cerrajero y soldador. Ellos dicen que su única afición era el fútbol, era un seguido del Nacional de Quito, el tradicional equipo de los militares ecuatorianos.

Sus amigos y familiares dicen que jamás le interesó la política, ni siquiera la ecuatoriana.

Franklin Aisália vivía el día a día, el sus 38 años jamás pudo independizarse. Según ellos, siempre vivió con sus papás. Si le creemos a los familiares y amigos, su perfil no encuadraba en absoluto con el de un guerrillero.

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Esta es la casa de Franklin Aisalia en un barrio de clase media baja de Quito, él era un cerrajero y soldador de 38 años, que siempre había vivido con su madre y con su padre, un chofer asalariado que asegura que a su hijo jamás le interesó la política.

Lo mismo dice Luis Singo, su amigo y compañero de trabajo durante los últimos ocho años, quien nunca lo oyó hablar de política.

Familiares y amigos, dicen que Franklin jamás salió de Ecuador y que lo único que hacia era trabajar.

Su padre, descarta que estuviera haciendo algún trabajo de soldadura en el campamento de Reyes, porque nada de lo que sabía era útil en la selva.

Su compañero de trabajo asegura que el 21 de febrero, salió del taller con un equipo de soldadura.

Sus padres están seguros que Franklin es el mismo hombre que fue muerto y traído a Colombia, al lado de Raúl Reyes.

Pero no saben que podía estar haciendo en el campamento de las Farc.

Tampoco se explican un detalle fundamental… el cadáver de quienes ellos creen es su hijo, estaba vestido con un pantalón camuflado como lo muestran estas imágenes tomadas durante la operación.

Lo de la camiseta negra es cierto, lo del pantalón camuflado, también