Alvin Kennard fue sentenciado a cadena perpetua hace 36 años tras ser encontrado responsable de haber robado, con un cuchillo en mano, $50,75 dólares en una panadería.  

Kennard, que al momento del atraco tenía 22 años, recibió esta fuerte condena debido a la “Ley para infractores de delitos habituales de Alabama”, ya que cuatro años antes había estado involucrado en el asalto a una estación de gasolina.

Por ser reincidente, y bajo esta ley, fue condenado a cadena perpetua y sin posibilidad de una obtener la libertad anticipada.

Sin embargo, la “ley para infractores de delitos habituales de Alabama” fue eliminada un tiempo después de su sentencia.

Un centro de abogacía sin fines de lucro tomó su caso y gestionó las peticiones correspondientes para que su cliente recuperara su libertad, la cual fue concedida por el juez David Carpenter.

Se espera que en los próximos días Kennard, que hoy tiene 58 años, sea dejado en libertad.

Su abogada, Carla Crowder, señaló: «Lo extraordinario de Kennard realmente reformó su vida, incluso cuando pensaba que iba a estar en prisión por el resto de su vida».