La última fase de la campaña presidencial en Estados Unidos siempre se ha caracterizado por la guerra sucia. Indefectiblemente salen a flote los secretos de los candidatos. Hoy, el turno fue para John McCain.

McCain se enorgullece de su paso por los Marines y de su papel en la guerra de Vietnam. Pero hoy se supo que ese paso no fue tan heroico como lo habían pintado.

John McCain tiene más seguidores en Vietnam, que en Estados Unidos. Todos lo apoyan y votarían por él, porque “el príncipe de Hanoi”, como era llamado, vivió durante 5 años en ese lugar.

Según sus biografías, que hablan de torturas, batallas y sufrimientos, el hoy candidato a la presidencia de Estados Unidos, fue prisionero de guerra. Y en esa historia baso su carrera política.

Lo que nuca ha mencionado el heroico candidato, es que en ese lugar el tuvo mejores tratos que sus compañeros, por orden del gobierno. Y que no lucho contra los que lo detuvieron, simplemente porque el entonces soldado cayó en un lago, con los brazos y las piernas fracturadas.

Tampoco ha mencionado nunca a Mai Van On, el soldado vietnamita que lo salvo de ser linchado y mucho menos de su fama de borracho y mujeriego en la escuela naval, de las dos casas que chocó intentando hacer maniobras con los aviones de combate, ni que se graduó en el puesto 894 de 899 cadetes que terminaron con él.

En Vietnam donde conocen la verdadera historia de McCain, apoyan al candidato y quieren que llegue a la casa blanca. Mientras que en Estados Unidos. Con su heroica historia cada día pierde más puntos en las encuestas.