La vía Perimetral de Oriente, una de las obras de cuarta generación presenta un retraso en las obras que debían concluir a finales de 2018, la inestabilidad del terreno y la aparición de yacimientos de agua demorarán los trabajos por los menos tres años más.

Hace tres años inició la construcción de este corredor vial que inicia en Sesquilé y termina en Cáqueza, su extensión es de 153 kilómetros, pero el proyecto que debía ser entregado este año está estancado. 

El vicepresidente de gestión contractual de la ANI, Luis Eduardo Gutiérrez, indicó que “se identificaron unos nacederos de agua adicionales a los que se habían identificado en la fase de estructuración, por lo que hace imposible continuar las obras”. 

Gutiérrez habló de las posibles soluciones, que se darán a conocer en diciembre: “La alternativa 1 es poder hacer obras de mitigación en los nacederos de agua o hacer un nuevo trazado que cumpla el mismo objetivo del proyecto”.