Durante la audiencia de imputación de cargos al cabo Daniel Gómez, acusado de presuntamente asesinar al exguerrillero Dimar Torres en Ocaña, Norte de Santander, la Fiscalía General de la Nación decidió enviarlo a la cárcel. 

El episodio ocurrió el 22 de abril en la aldea Campoalegre, del municipio Convención, Norte de Santander, donde el sujeto falleció al recibir un disparo accidental de un miembro del Ejército, pero para la comunidad donde sucedieron los hechos, indicaron, se trató de una ejecución extrajudicial en la que, además, le fueron mutilados los genitales.

La primera versión del ministro de Defensa Guillermo Botero fue que al cabo le intentaron quitar el fusil, y al tratar de defenderse, durante un combate cuerpo a cuerpo, se acciona el arma. Luego de varios días, Botero confirmó que sí fue un homicidio por parte del militar. 

Por su parte, el general Diego Muñoz, jefe de la Fuerza Vulcano, pidió perdón públicamente tras admitir que militares tuvieron que ver en este incidente donde resulto muerto Dimar Torres, exguerrillero de las Farc que se había acogido al proceso de paz. 

Según imágenes difundidas en redes sociales, se encontró la fosa a medio cavar y más adelante el cadáver.

Cabe resaltar que en esta zona hay una fuerte presencia de guerrilleros del ELN, disidencias de las Farc, bandas criminales y un reducto del EPL, considerado por el Gobierno como una banda narcotraficante.