Aproximadamente siete billones de pesos le valdrá a EPM la contingencia de Hidroituango y el retraso en entrada en operación será de por lo menos tres años.

«Hablemos del 4, 2, 1. Cuatro de retraso en los ingresos, dos de mayor inversión para poner en operación el proyecto y uno costos directos de la contingencia», explicó el gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta.

EPM busca esos 7 billones de pesos para poder seguir teniendo calificación de inversión a nivel internacional. Lo primero es un plan de austeridad.

«Nuestro plan contempla que hagamos reducciones de costo y gasto y que mejoremos la productividad y la eficiencia en todas nuestras operaciones cercanas al punto 5, un billón de pesos en estos próximos tres años», indicó Londoño.

En el Concejo de Medellín se inició el estudio del proyecto de acuerdo para aprobar las ventas del 10 por ciento de las acciones en ISA. Y la venta de tres compañías en Chile: Aguas de Antofagasta, El parque eólico Los Cururos y una subestación de energía.

«Estamos buscando entre 3 y 4 billones de pesos y esperamos obtenerlos a través de la venta de las acciones de Isa y a través de nuestras inversiones en Chile», añadió el gerente.

Luego de varios movimientos de alto nivel, EPM continúa con investigaciones internas sobre responsabilidades en la contingencia.

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La compañía aseguró que mantendrá las transferencias a la alcaldía de Medellín de aproximadamente 1 billón de pesos al año, durante los próximos cuatro. En cuanto al avance de la obra se espera que la cota que hoy está en 367 metros llegue a la 401 de vertiente a finales de octubre, para así poder cerrar casa de máquinas.