La investigación por la muerte de un estudiante de la Universidad Nacional en un choque con la Policía tomó un nuevo rumbo, gracias a la declaración de un policía que fue miembro del ESMAD y que le aseguró a la Procuraduría que el joven murió por una bola de cristal disparada por la policía, dentro de una granada hechiza usada en esas manifestaciones…

El policía y antiguo miembro del ESMAD le dijo a Noticias Uno que usaron municiones recalzadas… Esto significa granadas lacrimógenas recargadas artesanalmente con metralla, fríjoles y bolas de cristal… La declaración es especialmente grave porque implicaría el uso de armas no convencionales, prohibidas por el derecho internacional humanitario.

El 8 de marzo de 2006 murió el estudiante  Óscar Leonardo Salas, durante una protesta en la Universidad Nacional. El joven falleció cuando un  balín   impacto  su ojo derecho. Los estudiantes acusaron al  escuadrón   móvil antidisturbios,  ESMAD-Bogotá.

En ese entonces,   la policía negó  el hecho  y dijo que habían sido los estudiantes durante la refriega. Sin embargo   el 29 de enero de este año,  ante la Procuraduría General, un miembro de la policía del  ESMAD , denuncio que  el joven Óscar Leonardo  Salas  murió por una canica que  lanzo el  escuadrón antidisturbios y dijo que la policía si utiliza elementos no permitidos por  el estado para dispersar  a los manifestantes como ocurrió ese  8 de marzo.

“El mayor Rafael Hernández dice  que todos se suban a los camiones con todos los juguetes, es decir las recalzadas”

El policía  le dijo a Noticias Uno, que    “las  recalzadas”,   son  las  cápsulas  que quedan cuando  se disparan los gases lacrimógenos  y  que luego son  rellenadas  con pólvora, bolones, chaquiras y canicas.

“Esa recalzada fue una de las que fue alojadas en el ojo dele estudiante Salas”

Aseguro que   cuando   los uniformados se dieron  cuenta que   lesionaron al estudiante, ordenaron parar.

“Un suboficial parara la recalzada que le dieron a un estudiante en la cara”

Dijo que  una vez  se enteraron que el joven murió les ordenaron desaparecer todas las “recalzadas” para evitar que la Fiscalía  descubriera que utilizaban  armas  ilegales.

“Una orden de recogerlas todas, un patrullero las llevo a Mondoñedo para destruirlas y enterrarlas” Según el testigo el comandante operativo de la policía en ese entonces conoció el hecho.

“El general Ruiz, sabia de las cosas… y estaba temeroso de los que pasara…mejor dispersar las pruebas”

 hoy el testigo quien renuncio al ESMAD cuando se entero de la muerte de Óscar Salas, dijo que teme por su vida y  la de su familia  y pidió protección la Fiscalía.