La economía de Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado en el primer trimestre del 2018, debido a un menor gasto del consumidor, el más bajo en casi cinco años.

Aunque la economía estadounidense creció a un ritmo anual del 2 % en este primer trimestre, se encuentra tres décimas por debajo del cálculo realizado el mes pasado por el Departamento de Comercio de ese país.

La desaceleración es producto de la caída del consumo, los gastos a nivel estatal y federal en el contexto de la guerra comercial de la actual administración que ya está teniendo efectos en las exportaciones.

Este crecimiento se encuentra lejos de la promesa del presidente estadounidense, Donald Trump, de llevarlo a una tasa anual del 3 %, impulsado por un enorme plan de estímulo fiscal que incluye notables recortes de impuestos para las empresas y en menor medida a los trabajadores.