Varias son las consecuencias que debe afrontar Luiz Inácio Lula da Silva tras su decisión de no entregarse en el plazo que le fue dado para cumplir la orden de arresto que le fue impuesta ayer por la justicia. Ahora está a un paso de perder los beneficios que había obtenido por su condición de expresidente y de acelerar las otras seis causas que tiene en su contra.

Graves consecuencias se avecinan para Luiz Inácio Lula da Silva. Una inminente declaración de resistencia a la prisión complica esta y las otras causas que tiene en su contra. Incluso, podría descartar cualquier posibilidad de una futura excarcelación.

Según la ley, que prevé castigos para una situación como esta, en los otros expedientes que se están tramitando en la Justicia ahora se puede pedir su prisión preventiva.

Incluso, si como consecuencia de la decisión de Lula, se produce cualquier tipo de incidente en el que alguien resulte herido o se presenten otras afectaciones, la Justicia volcará toda la responsabilidad en el exmandatario.

Además, el juez Sergio Moro había especificado una serie de beneficios para resguardar la integridad física y moral del expresidente durante su detención, como eliminar el uso de esposas y alojarlo en una celda individual, en una sala preparada específicamente para él, lejos de presos comunes. Esos beneficios también desaparecerían.