Según la declaraciones del jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de la Calle, el nuevo acuerdo tiene cambios sustanciales, pero también mantiene puntos que llamó “nodales”.

Entre los cambios notables está la obligación por parte de las Farc de hacer un inventario preciso de sus bienes y activos para reparar a las víctimas. Se mantiene la elegibilidad política de los guerrilleros.