En medio de una guerra civil que según la ONU podría ser la mayor «historia de horror humanitaria del siglo XXI», un padre hace hasta lo imposible para alejar a su pequeña hija de la terrorífica realidad y convierte los constantes bombardeos del régimen del presidente Bashar Al Asad contra zonas civiles, en un juego.

El supuesto juego de padre e hija, consiste en reírse cada vez que el estruendo mortal de una bomba sacude la pequeña ciudad de 160 mil habitantes.

Así lo dejó evidenciado en un video que hoy le da la vuelta al mundo y que se convierte en un nuevo testimonio de la barbarie que llevan a cabo las fuerzas militares sirias, en su lucha contra los llamados rebeldes yihadistas, quienes hace más de 8 años intentaron derrocar a Bashar Al Asad, que ya lleva 20 años en el poder y quien sucedió en la presidencia a su padre, Háfez al-Ásad, quien gobernó el país a sangre y fuego por más de 29 años.

Hoy la ONU advirtió que la nueva ofensiva del gobierno en el norte del país, en la ciudad de Idlib, considerada como el último bastión de los rebeldes, ya deja más de 6,5 millones de desplazados y centenares de muertos y heridos.