Los estudiantes de medicina, ahora tienen una novedosa herramienta de aprendizaje. Un paciente que nunca se muere.

Los pacientes de este hospital no tienen nombre si no numero.

Y aunque hablan y hasta se quejan.

Su vida si tiene precio.

“35 millones de pesos”

Son los simuladores para estudios de ciencias médicas de la Universidad Manuela Beltrán en Bogotá, con los cuales los estudiantes ya no tendrán que experimentar en cadáveres ni hacer fila detrás de un docente en un hospital.

Cada aparato, es programado a  control remoto y esta conectado con signos vitales, respiración, y ritmo cardiaco, que se altera si se practica un mal procedimiento.

Lo mejor es que en cada uno de ellos si se puede practicar, todas las veces que sea necesario, y hasta puede nacer un bebe, varias veces al día, sin alterar los índices de población y sin tener que esperar los nueve meses que dura su gestación.