Estados Unidos vivió una gigantesca ola de manifestaciones encabezadas por miles de estudiantes que le exigen al gobierno de Estados Unidos fortalecer los controles a la venta de armas.

A un mes del sangriento tiroteo en una escuela de Parkland, donde 17 personas perdieron la vida, estudiantes de más de 3.000 centros educativos de Estados Unidos dejaron sus clases y realizaron masivas concentraciones para reclamar acciones concretas para restringir el acceso a las armas.

La masiva protesta tuvo su acto central sobre las 10 de la mañana, cuando los manifestantes efectuaron un paro de 17 minutos de duración, uno por cada vida segada en esta matanza.

Unos 3.000 alumnos y profesores de la secundaria Marjory Stoneman Douglas se concentraron en el campus en memoria de las víctimas.

En Washington, centenares de estudiantes se reunieron en la Casa Blanca y el Capitolio, que fue adornado con 7.000 pares de zapatos representando a los niños víctimas de las armas junto a pancartas que decían “Las pistolas no mueren, los niños sí”.