Ad portas de iniciar la discusión sobre el que será el salario mínimo en 2018 y que gremios como Anif han indicado que se estima que no crezca más del 4,5%, el Emisor presentó un informe en el que señala que el salario mínimo, en relación con el salario correspondiente al 70%, afecta el tamaño del sector informal en las áreas urbanas en Colombia y que, sin embargo, “cuando se analizan las ciudades individualmente, se encuentra que el efecto del salario mínimo relativo es diferencial; por ejemplo, en Barranquilla es muy bajo mientras que en Popayán, Villavicencio y Neiva es muy alto. Planteamiento que rechazan las centrales obreras”.

El informe cita que en muchas regiones hay una gran desconexión entre la productividad de la mano de obra menos capacitada y el salario mínimo, por lo que propone un salario diferencial dependiendo de la productividad laboral en cada una de ellas y, en segundo lugar, que los aumentos del mismo deben ser mesurados.

Algunas de las ciudades con la tasa de informalidad por encima del promedio son: Pasto
Villavicencio, Ibagué, Armenia y Neiva, lo que para el Banco “evidencia que el mercado laboral en estas ciudades no tiene un buen funcionamiento”.

Y las ciudades con la tasa de informalidad por debajo del promedio son Bogotá, Manizales y Medellín que según el informe del Emisor “se ven afectadas de manera significativa por el salario mínimo como proporción del salario correspondiente al 70%”.

Daliana Garzón – CM&