El gobierno de Estados Unidos comenzó a  eliminar y a negarle la visa a las parejas de diplomáticos homosexuales que no estén legalmente casados.

Desde este primero de octubre el gobierno de Estados Unidos empezó a dejar de dar visas a las parejas de diplomáticos extranjeros homosexuales que no hayan contraído matrimonio; la medida, según el gobierno de Trump, es para igualar las cargas, pues es la exigencia que le hacen a sus funcionarios que tienen parejas del mismo sexo cuando son designados en otro país.

Con esta normativa las parejas de los funcionarios que viven en Estados Unidos deberán abandonarlo o contraer matrimonio y para esto tienen un plazo máximo de tres meses.

El cambio revierte una política implementada por Hilary Clinton en 2009 y afectará a aproximadamente 105 parejas, de las cuales 55 están directamente vinculadas a organismos internacionales.