El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó su discurso antinmigración al asegurar  que su país no se convertirá en un campo de acogida de refugiados. También criticó a Europa por acoger masivamente a inmigrantes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo una declaración contundente en contra de los inmigrantes que buscan entrar a su país y aprovechó para criticar las políticas migratorias de Europa.

«Estados Unidos no será un campo de migrantes y no será un centro de detención de refugiados. No lo será. Ustedes ven lo que está sucediendo en Europa y en otros lugares, no podemos permitir que eso le suceda a los Estados Unidos. No bajo mi guardia”, aseguró.

Trump también arremetió contra las políticas migratorias de la canciller alemana, Ángela Merkel, y las calificó como el desencadenante de una crisis social y cultural.

La ONU, rechazó que cerca de 2.000 niños hayan sido separados de sus padres en la frontera con México en las últimas seis semanas, calificó este hecho como inadmisible e instó a cesar  inmediatamente esta actividad, pues viola la legislación internacional.