Tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de haber derrotado al autodenominado Estado Islámico en Siria, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, informó que las tropas conformadas por 2.000 soldados ya comenzaron a regresar a casa.

Según medios locales, Trump habría tomado la decisión de efectuar una retirada completa y rápida de los soldados, al declarar su triunfo sobre los terrorista, y asegurar que erradicar al grupo extremista era «la única razón» para permanecer allí.

Según el Pentágono, al autodenominado Estado Islámico solo le queda un 1 % del territorio que llegó a dominar en 2014.