Dos exmiembros de las Farc estrenaron su vida civil ejerciendo sus derechos ciudadanos, le pidieron al gobierno que cumpliera con las promesas de salud para sus familias y consiguieron el respaldo de la Corte Constitucional a sus reclamos.

En Icononzo, en la vereda La Fila, están asentados los excombatientes de las Farc de Cundinamarca y Tolima. Entre ellos mujeres con hijos pequeños y embarazadas.

Como ellas, a principios de este año había seis mujeres en embarazo y haciendo uso de sus derechos, dos de ellas presentaron una tutela para que les mejoraran la atención médica.

La Corte Suprema tuteló los derechos a la salud de las guerrilleras Sandra Marcela Quirox Alarcón y Yani Andrea Anacona Chantré  y de los bebés que vienen en camino. Por eso impartió órdenes al Gobierno.

«Se le exige más premura a fin de no sólo consolidar el derecho a la salud de las madres gestantes y en lo atinente a la recolección de los listados que las FARC deben entregar para la afiliación de sus miembros al Sistema General de Salud»

El grupo de Gobierno encargado del programa de reincorporación de los miembros de las Farc, hizo un balance de los avances en la materia, incluido el tema de salud.

Indicó que más de 9 mil excombatientes están afiliados a una EPS y sobre la zona veredal de Icononzo explicaron qué labores están haciendo con el hospital local.

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Ya sin guerra, las personas concentradas en las zonas veredales han utilizado el mecanismo de la tutela, no sólo para exigir atención médica, sino también para que los integren a las listas de ex combatientes de las Farc.

Noticias UNO