Tras la devastadora explosión en Beirut, se hizo viral la fotografía en la que una enfermera aparece junto a tres bebes recién nacidos en sus brazos.

En medio de la situación crítica que vive la capital del Líbano, son varias las historias que se conocen durante el caos que generó el accidente con explosivos.

Esta es el caso de una enfermera que fue retratada pidiendo ayuda, mientras carga a tres bebés tras sentir la onda expansiva.

“Foto del reportero gráfico libanés Bilal Jawich de una enfermera en la sala de maternidad del hospital Beirut Roum, acunando a 3 recién nacidos y pidiendo ayuda”, escribió el periodista Kareem Shaheen en Twitter.

“16 años de fotoperiodismo y muchas guerras. Puedo decir que no vi lo que vi hoy en el área de Ashrafieh, especialmente frente al hospital”, escribió el fotógrafo en su cuenta de Facebook.

“Esta “heroína” dentro del hospital me atrapó y se apresuró a llamar a pesar de las pausas en las comunicaciones mientras sostenía a tres niños recién nacidos rodeados de docenas de muertos y heridos”, concluyó.

Otros casos

Al ver a los heridos ensangrentados extendidos en el suelo de las calles y los hospitales de Beirut, el cirujano  Antoine Qurban, revivió las escenas de sus años en Afganistán.

El martes por la noche, tomaba café con un amigo en el centro de la capital, cuando de repente fue lanzado veinte metros más lejos.

Con más de 100 muertos y 4.000 heridos, los hospitales fueron rápidamente saturados.

Con el cráneo ensangrentado, Qurban estuvo buscando atención en varios establecimientos, hasta que un desconocido en moto lo transportó al hospital Geitawi.

“Vi heridos ensangrentados al borde de las carreteras, otros extendidos en el suelo en el patio del hospital”, dice el cirujano.

“Un médico me cosió la herida cuando estaba sentado en la calle. Esperaba después de varias horas”, cuenta.

“Me acordé de lo que me acostumbré a ver hace varios años, durante mis misiones humanitarias en Afganistán”, agregó el médico.

Esta mañana de miércoles cuando vino a realizarse escáners y análisis en el Hôtel-Dieu de Beirut, presenció una confusión total.

En los corredores se veían madres preocupadas por la suerte de niños heridos.

Con la impresión de estar perdido, un viejo buscaba a su esposa, que había sido trasladada hace poco a otro centro médico.

Los celulares no paran de sonar. En cada conversación, las voces anónimas en medio de la muchedumbre repiten sin cesar la misma historia.

“Sobrevivió de milagro”, cuenta por teléfono una mujer. Exasperado por las llamadas incesantes, un herido da a su hermana su teléfono: “No puedo hablar”.

Con información de AFP