Además de la crítica situación de orden público que vive el Bajo Cauca antioqueño, en donde hay desplazamientos campesinos, se suma una nueva denuncia; varios grupos armados cobran extorsiones a productores de leche y a maestros, también crearon fronteras invisibles entre municipios y veredas.

Cansados de la situación, una de las víctimas de amenazas y extorsiones en municipios como Cáceres, Caucasia y Valdivia hizo un revelador testimonio, pues al parecer grupos armados cobran vacunas a maestros que van a dar clases a colegios, productores lecheros y hasta contratistas de obras en las vías.

‘Son 500 pesos por cada res o por cada litro de leche, por ejemplo, hubo un caso en Valdivia donde no quisieron dar una vacuna para una pavimentación de una calle y quedó gravemente herido’, aseguró la víctima.

Según denuncias de defensores de derechos humanos la situación es tan crítica que los grupos criminales delimitaron las denominadas fronteras invisibles y hasta fijaron horarios para transitar.

‘Personas de Valdivia no pueden pasar en la noche a Tarazá o viceversa, del Aro no pueden bajar a Tarazá o desde Santa Rita y viceversa’, indicó Oscar Zapata, vocero del Nodo Antioquia.

Por su parte otra de las víctimas de amenazas en el Bajo Cauca contó lo que estos hombres les dicen. ‘Dicen: es preferible que ustedes no pasen desde las 7 de la noche porque no respondemos por la vida de ustedes’.

En el 2017 fueron asesinados 21 líderes y 4 en lo corrido de 2018. El Nodo Antioquia reveló además una posible alianza entre grupos armados y autoridades del Bajo Cauca antioqueño.