Las relaciones del capturado exdirector anticorrupción de la Fiscalía, Gustavo Moreno, con exmagistrados de la Corte Suprema, no se limitan a sus aspiraciones laborales, sino también a aprovecharlas cuando era litigante.

Moreno fue el apoderado de varios congresistas investigados por parapolítica, uno de ellos el precandidato presidencial Luis Alfredo Ramos, a quien habría favorecido con una prueba que le entregó un exmagistrado auxiliar de la Suprema.