En una época en la que se considera que los nuevos talentos de la televisión colombiana se llevan todo el protagonismo, aún se resiste a la idea del olvido la trayectoria de grandes artistas como la de Carlos Muñoz.

El actor falleció a sus 72 años luego de luchar por dos meses contra una complicación que surgió tras una cirugía por una hernia hiatal. El pasado 31 de diciembre fue de nuevo intervenido quirúrgicamente, pero su cuerpo no resistió más y el centro médico confirmó su deceso.

Carlos Muñoz contó con la fortuna de inmortalizar sus interpretaciones y los personajes que incorporó hacen gloria de ello, como el padre Pío V Quintero en San Tropel, Epifanio del Cristo Martínez en “Caballo Viejo” y Adán Corona en “Pero sigo siendo el rey”. De sus producciones más recientes, Jeremías Cabrales, en Chepe fortuna, obtuvo el premio a Mejor Actor de Reparto de Telenovela, ceremonia en la que también le fue entregado galardón a “Toda Una Vida”.

Entre otros premios también recogió de su largo trabajo en el cine y la televisión tres premios Simón Bolívar, dos Nemquetebas, un Precolombino De Oro por Actuación en película y el reconocimiento como Actor del Siglo por la revista TV y Novelas.

Muñoz se inició en el mundo de la televisión desde muy pequeño y cuando este medio se abrió camino en el país en 1954. Siendo muy niño participó como actor en la Radio Nacional, capacidades artísticas que heredó de su padre, el también actor conocido como Muñocito. Con el tiempo Muñoz no solo se consolidaba como uno de los actores más reconocidos de la pantalla chica gracias a su versatilidad y cualidades histriónicas, también contribuyó al desarrollo e impulso de la televisión en Colombia.

Así como sus personajes, que trascienden en el tiempo, será la memoria y existencia de Carlos Muñoz. Que en paz descanse.

Aquí puede ver una de sus últimas entrevistas en un magazín de la televisión colombiana.