Pero, en Soacha, las familias de los jóvenes muertos aseguran que ellos no eran delincuentes.

Las familias niegan incluso la autenticidad de los documentos que señalan los antecedentes penales de algunos de ellos.

El padre de Joaquín Castro Vásquez, uno de los jóvenes desaparecidos en Soacha y luego encontrado muerto en Ocaña, aseguro que su hijo era una persona de bien que no tenía ninguna clase de antecedentes penales.

También, dijo que nada de lo que aparece en este documento de la Fiscalía, que muestran que Joaquín Castro había sido condenado a pagar 5 meses de prisión por hurto agravado, es cierto.

El padre de Joaquín,  insistió en que su hijo era un joven trabajador, empleado en una fábrica de fundición.

Y que como los demás familiares de los otros jóvenes que desparecieron de Soacha, él solo espera que alguien le aclare porque su hijo  apareció muerto en el municipio de Ocaña.

Joaquín Castro tenía 27 años, desapareció en el barrio Compartir en Soacha el 13 de enero de 2008 y fue encontrado muerto en Ocaña al día siguiente.