Hace año y medio la jefe de Rodrigo Aldana en la Fiscalía denunció ante el Fiscal General actos sospechosos de su subalterno pero fue ella quien terminó fuera de la entidad, mientras Aldana conservaba sus privilegios.

Caterina Jaic era entonces directora de Fiscalías especializadas y advirtió no sólo que Aldana había sido abogado de narcotraficantes sino que mantenía un notable interés en procesos de extinción que afectaran a estos grupos.