En medio de una sobria ceremonia, la Fiscalía General hizo entregó de los restos de Héctor Jaime Beltrán, mesero de la cafetería del Palacio de Justicia, y una de las tantas víctimas que dejó la toma perpetrada por el M-19 a ese edificio.

Beltrán fue encontrado en una tumba en Barranquilla, donde estaba sepultado con el nombre de otra persona.

Durante el encuentro el fiscal delegado, Jorge Hernán Díaz Soto, lamentó que por tres décadas, la familia de Beltrán no tuvieran «noticia del paradero de ese muchacho pilo de 28 años, de ese hombre honrado que quería sacar adelanta su hogar con el trabajo honrado de mesero».

Afirmó que «el hallazgo de los restos de Héctor Jaime Beltrán no pone fin a la investigación penal, todo lo contrario es el comienzo de nuevas líneas de acción que esperamos nos permitan esclarecer los ocurrido durante las 28 horas que duró la toma del palacio de justicia y que entristece hoy sus vidas».

Aseguró que incluso la dirección que ha tomado la línea de investigación de los desparecidos del palacio de justicia «no sólo ha cuestionado decisiones judiciales, la búsqueda de la verdad nos ha llevado a reabrir heridas y a declarar la desaparición de otras personas, una realidad que aumenta los interrogantes».

Entre tanto su nieto Samuel Beltrán, aseguró en medio de un emotivo discurso que «nos quitaron la oportunidad de tenerte, te buscamos, te encontramos y te extrañaremos siempre».

Paola Santofimio – CM&