El gigante automotriz estadounidense, General Motors, anunció un  plan de restructuración para el próximo año, que contempla el recorte del 15 % de su plantilla y el cierre de siete de sus fábricas, en gran medida, por la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles al aluminio y al acero.

Cerca de 14.700 trabajadores se verán afectados con la nueva iniciativa, que a su vez busca reducir significativamente la producción de autos en Norteamérica, y dejar de construir algunos modelos con un bajo volumen de ventas, para así implementar una nueva tecnología que impulse al futuro.

La automotriz aseguró que el plan haría de la compañía una más eficiente, pues los nuevos cambios permitirán el ahorro de unos 6.000 millones de dólares al año para fines de 2020.