Hasta María La Baja y El Salado donde hubo una masacre el 22 de febrero de 2000 por parte de los paramilitares, la ministra del Interior Nancy Patricia Gutiérrez, acompañada por el delegado de las Naciones Unidas para la protección de los derechos humanos y el defensor del pueblo, llegó a escuchar a las víctimas que han sido amenazadas de nuevo en esa región.

El diagnóstico según las autoridades es que el Clan del Golfo está amenazando a los líderes sociales en su afán de abrir rutas para el narcotráfico. 

La ministra garantizó la seguridad del Estado y anunció que en marzo próximo comenzará la reparación colectiva para las víctimas del conflicto.