El primer ministro francés Édouard Philippe aceptó que el Gobierno ha cometido errores en el manejo de las protestas de los ´chalecos amarillos´, el movimiento que se formó hace cinco semanas para manifestarse en contra de las reformas económicas del presidente Emmanuel Macron.

«Cometimos errores. No escuchamos lo suficiente al pueblo francés. Sigo convencido de que quieren que este país sea transformado», le dijo el ministro a un diario francés.

Las manifestaciones, que este fin de semana causaron varios accidentes de tránsito en los que murieron ocho personas, siguen golpeando la popularidad del presidente, esta vez bajó dos puntos, a un 23 %.

El movimiento chalecos amarillos, en el que aún no es visible un solo líder, busca mayor poder adquisitivo y menores impuestos.