El tema de Colombia se convirtió en un nuevo escollo para la campaña presidencial de Hillary Clinton.

Esta fue una operación de lobby que le salió al revés al gobierno de Colombia y que terminó perjudicando también a Hillary Clinton. Resulta que Colombia contrató a una prestigiosa empresa porque su presidente era además asesor de la precandidata demócrata. Pero Hillary se opone al TLC, mientras su asesor hacía gestiones para su aprobación.

El gobierno de Colombia canceló hoy un contrato por un valor superior a 800 millones de pesos con la firma Burson Marsteller de Estados Unidos.

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La razón es una sola: El presidente Uribe consideró como una falta de respeto inaceptable que el director de la compañía Mark Penn, se declarara arrepentido de haberse reunido con la embajadora Carolina Barco y otros funcionarios colombianos para hablar de la aprobación del TLC.

Penn, quien es a la vez asesor estratégico y de encuestas de la senadora Hillary Clinton calificó como un “error de juicio” su encuentro con los delegados colombianos porque la candidata demócrata ha expresado que no respaldará la aprobación del tratado.

Voceros de sindicatos de camioneros y carpinteros protestaron por lo que consideran un engaño ya que mientras la candidata rechaza el TLC, su principal asesor hace lobby para su aprobación.

El doble rol de Penn, puede salirle caro a Hillary porque las próximas elecciones primarias del partido demócrata serán el 22 de abril en Pensilvania, donde por razones laborales hay una fuerte resistencia al Tratado de Libre Comercio.

Penn, un gigante de las relaciones públicas y de la consultoría política, cobra más de 10 millones de dólares por su asesoría a la candidata. El gobierno de Colombia apenas le pagaba 300 mil.

Como sea no es la primera vez que los negocios del asesor llegan a las páginas políticas de la prensa americana. Penn ha sido criticado porque su compañía le presta servicios a Blackwater, una empresa de seguridad acusada de haber causado muertes de civiles en Iraq, mientras que Hillary se opone a la guerra. Y porque además representa a Countrywide Finantial, una de las mayores corporaciones hipotecarias, sector al que Clinton ha señalado como responsable de la crisis económica que empieza a vivir Estados Unidos.

Es posible que Hillary Clinton se recupere de este nuevo impasse de campaña, pero lo que es seguro es que muy pocos congresistas estarán interesados en votar a favor del TLC con Colombia después de este incidente que le ha salido tan costoso a la campaña de la ex primera dama.