Un oficial del Ejército preso por falsos positivos, contactó para su defensa al abogado Jaime Eduardo Gómez Álvarez, actual coordinador en Santander de Demil, la defensoría privada que defiende militares.

El abogado Gómez le cobró al preso 25 millones de pesos para apoderarlo. Pero de repente, la tarifa aumentó a 75 millones. El litigante empezó a exigirle dinero al oficial para dárselo, supuestamente, al fiscal que lleva el caso a cambio de plata y prostitutas.

ABOGADO: “Sí, marica, yo soy súper cercano al doctor, ¡no! Es más, el lunes me tocó entrevistar una perra en Valledupar porque me dijo: “Hola mi doctor, estoy es que me doy puñal sino me trae una perra”.

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ABOGADO: “Es que el man es un vago de aquí a la putamierda. Mire, yo el viernes en Bogotá y el man me decía: Oiga, le conseguí una perra buenísima, ahí le mando la foto. Y yo en reunión con el General”.

En otra charla, se refieren también a una funcionaria judicial que supuestamente también pidió plata.

Las conversaciones del abogado Gómez y su cliente el militar preso, fueron grabadas en los últimos dos meses. El detenido siente que es víctima de extorsión y que por eso les entregará los audios a la justicia.