La interpretación que Conocophilips podría darle a la licencia que le otorgó la Anla para la explotación de hidrocarburos en San Martín, Cesar, tiene atemorizados a los 25 mil habitantes que viven allí porque la compañía podrá perforar la tierra con tecnología no convencional.

Javier Barbosa dice que “coincidencialmente la Anla le dijo: perfore hasta donde quiera, no le dijo ni a 18 mil ni a 20 mil”.

Además de promover la protección del medio ambiente, los pobladores buscan proteger las fuentes hídricas del departamento que se verán afectadas si la compañía estadounidense ejecuta el fracturamiento hidráulico de la tierra para sacar petróleo.

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“Veinte millones de galones de agua por pozo, agua limpia que será tomada de nuestras fuentes, de nuestras quebradas”, afirmó Barbosa.

Por su parte Ángela López dice que “el agua es necesaria para nuestra supervivencia, el petróleo y el gas, no lo son”.

El director de la Anla dice que los derechos de Conocophilips no contemplan el fracking. Fernando Iregui reconoce que “ni un proceso de evaluación para un sistema no convencional de exploración de hidrocarburos, ni se ha autorizado, ni se está evaluando, no existe”.

Sin embargo, el profesor Óscar Vanegas asegura que la compañía lo que está haciendo en San Martín es socializando con la gente para pedirle a la Anla una extensión en la licencia que les permita sacar crudo por medio de fracking.

Óscar Vanegas: “La comunidad de San Martin va a ser, digámoslo así, el conejillo de indias en el proceso de fracturamiento de lutitas”.

Los habitantes de San Martin, se están movilizando para pedirle al gobierno que evite que su pueblo sea el primero en padecer las consecuencias de esta práctica.