En estas imágenes se aprecia el momento en que los habitantes de Santa Rosa, sur de Bolívar, desesperados por el mal servicio que presta Electricaribe, cerraron con soldadura las puertas de la oficina de esta entidad.

Estos usuarios aseguran que se sienten burlados y abandonados por lo que a partir de la fecha no harán el respectivo pago del servicio de luz, pase lo que pase.

El personero de esta población, Jorge Luis Romero, denunció que a las familias de estrato uno y dos les llegan facturas hasta por dos millones de pesos.

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Los habitantes están dispuestos a todo, incluso, llegar hasta las últimas consecuencias porque saben y conocen que los servicios públicos domiciliarios son un derecho colectivo y que se debe garantizar su prestación como un medio para lograr un nivel de vida adecuado.

Enrique Cárdenas – CM&