Así lo declaró el primer mandatario, quien dejó en manos del Congreso la decisión de aprobar o no una segunda reelección en 2010.

La declaración fue hecha durante una reunión con los miembros de la bancada uribista, donde aseguró que no va incidir en las decisiones que se tomen sobre el proyecto del referendo, pero donde también ratificó su interés en la continuidad de su política de Seguridad Democrática en los años 2010 y 2014. 

"¡Hagan lo que quieran con el referendo! Me declaro indiferente ante ese proyecto, creo que el Congreso debe actuar libremente sobre ese tema", afirmó el Presidente Uribe.

Para los miembros de su bancada la reunión extraordinaria surgió por interés del Presidente, para agilizar el trámite de la agenda legislativa, en caso de no ir por una segunda reelección