Mark Anthony Conditt, el joven sospechoso de enviar varios paquetes explosivos en Texas, Estados Unidos, habría dejado una confesión grabada en video antes de morir.

Brian Manley, jefe de la Policía de Austin, reveló que Mark Anthony Conditt, quien es acusado de enviar varios paquetes explosivos, grabó un video confesando sus actos, aunque en ningún momento hizo alusión a motivaciones de odio o terrorismo.

En la grabación, que no fue revelada y está en poder de las autoridades, Conditt asegura que las bombas eran «el grito que un joven debe hacer para afrontar los retos de un hombre en la vida».

Según la Policía de Austin, el video dura unos 25 minutos y proporciona detalles sobre cómo este joven de 23 años elaboró siete explosivos.

Al parecer, cinco de estos proyectiles estallaron, provocando la muerte a dos personas; una fue interceptada antes de explotar y la última es aquella con la que Conditt se quitó la vida la madrugada pasada.