Un milenario cementerio fue descubierto a unos 250 kilómetros al sur de El Cairo, en Egipto. En el lugar se hallaron numerosas tumbas llenas de estatuillas ceremoniosas.

La necrópolis data de la última época faraónica y principios de la era ptolemaica, entre 700 y 300 años antes de Cristo.

Un gran número de fosas sin señalizar fueron halladas en la zona. Al parecer, se enterraba a los muertos sin marcar un lugar para despistar a los saqueadores.

Parte de las tumbas y de los enseres encontrados en ellas pertenecen a sacerdotes de los dioses Tot y Horus.

Otros de los sepulcros contienen restos humanos momificados de familias prestantes que vivieron en la zona.

Un total de 1.000 estatuillas están en muy buen estado, mientras que el resto están rotas y van a ser reconstruidas.

El ministerio de Antigüedades egipcio indicó que el cementerio se encuentra en el sitio de Al Garifa, ubicado a seis kilómetros al sur de la zona arqueológica de Tuna al Gaba, en la provincia de Minia.