El exejecutivo Henrique Valladares, que por muchos años se desempeñó como vicepresidente de Odebrecht y fue uno de los principales delatores del acuerdo que la constructora brasileña firmó con la Fiscalía para confesar sus corruptelas, fue hallado muerto en su residencia en Río de Janeiro.

El cuerpo fue sometido a una autopsia que no permitió establecer los motivos de la muerte, por lo que su fallecimiento fue registrado como provocada por «causa indeterminada», antes de ser entregado a sus familiares, según la Policía Civil.

Valladares fue uno de los principales ejecutivos de Odebrecht que aceptaron colaborar con la justicia, confesar sus crímenes y señalar a sus cómplices a cambio de reducciones en sus condenas y otros beneficios judiciales.

Entre las revelaciones hechas por Valladares destacó el supuesto pago de una donación electoral ilegal por 50 millones de reales (unos 12,5 millones de dólares) en cuentas en el exterior al entonces senador Aécio Neves, que fue el candidato derrotado por Dilma Rousseff en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2014.

Igualmente acusó al ministro de Minas y Energía en el gobierno de Rousseff, Edison Lobao, de recibir sobornos a cambio de favorecer a la empresa en contratos públicos en el área energética.