Jorge Ariza es un pescador de 63 años de edad, y manifestó que será una de las personas que se van a ‘autoflagelar’ este próximo Viernes Santo, cuyo acto tendrá como inicio una marcha de dos kilómetros de recorrido que arrancará en el’ Caño de las Palomas’, en Santo Tomás (Atlántico).

Noticentro 1 CM& conversó con Ariza, el cual explicó las razones por las cuales llevará a cabo esta práctica, la cual considera como una tradición de hace más de 35 años.

Yo me voy a flagelar por mi señora esposa, porque con este asunto que tenemos del coronavirus, a ella le dio. A todos nos dio, pero a ella la atropelló más. Yo el Viernes Santo del año pasado a las 12 del día, volví a pedir la penitencia con tal de que me diera la salud, manifiesta Jorge Ariza.

Ariza también afirma que se somete a este curioso hábito por cuenta de su padre, del cual manifiesta que “falleció por una trombosis el 5 de julio de 1972”.

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‘Uno sale azotándose’

El pescador también explicó como se realiza este “ritual”, el cual lo ejecutan con unos látigos caseros hechos con cabuyas.

“Uno sale azotándose, allá en la primera cruz allá donde uno se cambia; se da 40 ‘asotazos’ antes de hacer el recorrido. De ahí, luego uno parte hasta llegar a las siete estaciones que hay (…) Uno va rezando el Credo, el que no se lo sabe reza 40 ‘Padres Nuestros’, señala Ariza.

Ariza también explicó porque, año tras año, se realiza este acto, pese a que la Iglesia Católica se opone

“Estas son tradiciones que tiene el pueblo desde que yo lo conozco. Aquí hubo una entredicha de hace aprox. 50 años, que no iban a dejar que hubiesen flagelantes. Y cerraron la iglesia. Pero aquí los señores de ese entonces sacaron (adelante) la procesión. Violaron la ley. Más nunca se han interpuesto a que hayan flagelantes”, afirma el hombre.