Iglesia católica elabora estrictos protocolos para denunciar a sacerdotes pederastas

Gerardo Aristizábal - 14 de febrero del 2019 9:25 pm

Por iniciativa del cardenal Rubén Salazar, arzobispo primado de Colombia, la Arquidiócesis de Bogotá puso en marcha un riguroso protocolo de denuncia, acompañamiento y apoyo psicosocial a menores de edad víctimas de abuso sexual.

Cuando el agresor es un sacerdote, la propia Iglesia, además de apartarlo de inmediato de sus funciones mientas adelanta las investigaciones canónicas respectivas, lo denuncia ante la Fiscalía General de la Nación.

«Lo que queremos es que nuestra Iglesia sea un hogar seguro y que los ciudadanos recobren la confianza que se ha visto afectada por las denuncias de abusos contra menores de edad en diferentes partes del mundo y de las cuales Colombia y la Arquidiócesis de Bogotá no pueden estar ajenas», informó monseñor Luis Miguel Alí, obispo auxiliar de Bogotá, quien explicó que los protocolos elaborados con ayuda de la Alcaldía, la Unicef y otras entidades y organizaciones civiles, definen claramente la ruta a seguir en casos específicos como: 

A. Cuando el presunto agresor de violencia sexual lo hace fuera de un ambiente eclesial.

B. Cuando el caso sucede en las instituciones a cargo de la Arquidiócesis de Bogotá.

C. Cuando el agresor es un sacerdote o alguien vinculado a la iglesia, como un catequista por ejemplo.

En este último caso, monseñor Alí aseguró que la Arquidiócesis, a cargo del cardenal Rubén Salazar, separa de inmediato de sus funciones sacerdotales al presunto agresor mientas avanzan las investigaciones internas y, además, asesora y acompaña a la víctima a interponer la respectiva denuncia penal.

«El año pasado estos protocolos ya los activamos en relación con dos sacerdotes y un profesor de uno de nuestros colegios. Si son hallados culpables, pues irán a la cárcel, como cualquier parroquiano», sentenció el obispo auxiliar de Bogotá, Luis Manuel Alí.

Temas Relacionados: