Las disculpas las hizo el Papa Benedicto XVI en la misa que se celebró en la catedral de Santa María de Sydney, Australia, en el marco del día mundial de la Juventud.

A pesar que el Papa habló sobre qué los violadores deben ser llevados a la Justicia, las asociaciones locales de derechos humanos exigieron que la iglesia corte de raíz este problema.  

Voceros de la Asociación “En Buena Fe y Asociados” dijeron que la iglesia sólo se disculpa pero que no se hace responsable del tema. Pidieron además ayuda psicológica y financiera para resarcir el dolor de las víctimas.

En la celebración eucarística se presentaron más de 500 personas protestando la llegada del jerarca católico.