Una impactante tormenta de arena cubrió casi que por completo la ciudad de Dubbo en Australia.

Las ráfagas de viento llegaron los 78 kilómetros por hora y aunque la tormenta consiguió una altura promedio de 1,5 kilómetros, algunas partículas de arena alcanzaron hasta 4,5 kilómetros.

Debido a la poca visibilidad que dejó la gigantesca nube de polvo varios vuelos fueron cancelados.

Expertos aseguran que durante los periodos secos son frecuentes las tormentas de arena y las autoridades del estado de Nuevo Gales emitieron una alerta de salud pública por la mala calidad del aire.