El último líder de los grandes del siglo veinte murió, 16 años después de corrido el siglo veintiuno. El fallecimiento de Fidel Castro se sintió en el mundo entero. Al tiempo que en la isla se imponía un silencio fúnebre, líderes de todos los continentes aprovecharon la oportunidad para manifestar su admiración por el revolucionario que se enfrentó a Estados Unidos.