En la planta de Comapán se lleva a cabo un proceso que cumple con los estándares de calidad para que su producto, el pan, y sus subproductos, cumplan las expectativas de sus consumidores.

Pero detrás de su actividad principal se encuentra la Fundación que reparte gratuitamente más de 7.000 unidades mensuales de cada uno de sus alimentos.

Una de las instituciones beneficiadas con estas donaciones es el Centro Ambulatorio Medalla Milagrosa, que atiende habitantes de calle, con alimento digno todos los días, entre otras actividades.

“Que podemos dar ese pan para quitar el hambre de tantas personas que deambulan por las calles”, contó la hermana Noemí Sánchez del Centro Ambulatorio Medalla Milagrosa.

Publicidad

“Yo por muchos años me he beneficiado de este producto y de esta atención”, dijo Marco, habitante de calle.

La bíblica multiplicación de los panes se hace realidad aquí porque 200 mil personas se benefician con pan, galletas y ponqués cada mes.