El informe anual sobre tráfico de personas presentado por el Departamento de Estado estadounidense, destaca la labor de Colombia para disminuir la trata de personas y advierte sobre la vulnerabilidad que adquieren los venezolanos al migrar a territorio colombiano.

Colombia cumple el mínimo de normas para eliminación del tráfico de personas por lo que se mantiene en el nivel 1, según el informe anual publicado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que analiza los esfuerzos de los países para combatir este flagelo.

El documento destaca el aumento en los esfuerzos de protección; sin embargo, indica que no hay coordinación para proporcionar los servicios necesarios y evitar la trata en las víctimas potenciales: los migrantes venezolanos que llegan a territorio colombiano.

Recalcó también la vulnerabilidad de los afrocolombianos, los indígenas y los menores que salieron de las filas de las antiguas Farc para ser traficados.

A nivel mundial Bolivia y Birmania fueron incluidos en la “lista negra” tras no hacer lo suficiente para combatir el tráfico de personas, que funciona a través de ofertas falsas de empleo a otros países; cuando las víctimas llegan, sus pasaportes son confiscados y son sometidas a tráfico sexual o trabajo forzado.