Un informe publicado por tres instituciones estadounidenses de Ciencia, Ingeniería y Medicina revela que más de la mitad de las mujeres que estudian o trabajan en esas áreas sufren algún tipo de acoso, que además, es sistemático. Especifica que las empleadas de instituciones académicas tienen la segunda tasa más alta de abuso sexual en estados Unidos con un 58 %.

El informe agrega que las mujeres científicas que pertenecen a colectivos LGBTI o son de raza negra son objetivos más habituales que una mujer blanca y heterosexual.

La publicación establece cuatro aspectos comunes que producen este acoso generalizado: La dependencia de los asesores y mentores para el avance personal; la cultura machista en estos campos, la red informal de comunicaciones por la cual se difunden rumores y acusaciones y el sistema de meritocracia que no comprende que el acoso sexual disminuye la productividad.

El informe ofrece soluciones específicas para reducir y eliminar el acoso, asegura que es necesaria una cultura basada en la diversidad, la inclusión y el respeto, algo que actualmente, no ocurre.