El taxista Álvaro Iriarte, de 45 años de edad, fue asesinado con arma blanca en un intento de atraco en la Vía al Mar, en jurisdicción del municipio de Puerto Colombia, Atlántico.

Javier Gregorio Molinares, el otro conductor, también corrió la misma suerte: fue asesinado con varias puñaladas en Soledad.

La primera víctima, según sus familiares, habría sido abordado por los delincuentes para que les hiciera una carrera a un balneario. Después del crimen, los hampones se llevaron el taxi, que luego fue hallado abandonado.

Por su parte, Molinares iba a compartir la celebración de la Noche de Velitas en la tarde/noche junto con su familia. Después del crimen, el taxista fue despojado de sus pertenencias.

“Mi esposo salió a trabajar en horas de la tarde que nos encontramos. Él como de costumbre me decía mami, ahorita regreso. Y se fue. Me dijo si necesitas algo me llamas. No hubo necesidad: a las 8 y pico me llama mi cuñado a avisarme lo que había sucedido” relató Purita Peñaranda Romero, viuda del taxista Javier Molinares.

Uno de sus colegas, Efraín González, le reclamó a las autoridades “más vigilancia y más control” en este tipo de casos.

Javier Molinares (izquierda) y Álvaro Iriarte (derecha)