El Instituto Nacional de Salud comenzó el segundo año de su historia estrenando un bioterio, es decir un laboratorio biológico en el que 300 roedores les ayudan a investigar y desarrollar vacunas y tratamientos.

Este lugar llamado Bioterio (ver video) que se construyó en el Instituto Nacional de Salud en Bogotá, será el pilar de investigaciones en todas las ramas de la medicina.

En las 14 salas se trabajarán en principio con 300 roedores que se trajeron de Estados Unidos, que están libres de patógenos específicos lo que permite que estén en las condiciones para las investigaciones.

«Son animales que son óptimos para hacer pruebas en ellos, que se sabe que la presencia del animal no altera el resultado de la prueba y el resultado es absolutamente confiable», explicó Martha Lucía Ospina, Directora Instituto Nacional de Salud.

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Las pruebas de calidad en medicamentos, vacunas y sueros. Diagnóstico y confirmación de enfermedades.

«Como el Zika, como Chicunguña, el dengue, virus rabia, tocsoplasma y otras diferentes enfermedades por transmisión por vectores»: José Ricardo Vanegas, coordinador Bioterio.

Aquí todo está controlado desde el piso técnico para que los biomodelos que son los animales estén en las condiciones óptimas en temperatura, humedad, y todas las variables para el desarrollo de las pruebas.

«La idea es garantizar aquí las variables que permitan que los biomodelos estén en confort y con las calidades necesarias para hacer las investigaciones», William Pérez, ingeniero Bioterio.

Este lugar se inauguró en el marco de los 100 años del Instituto Nacional de Salud y desde ahora se invita a las universidades y centros de investigación para que hagan sus experimentos en este lugar.