La ONU aseguró que hay indicios de crímenes de guerra por parte de Israel en las muertes de los manifestantes palestinos que desde el 2018 iniciaron la gran marcha del retorno.

Los ataques de los soldados israelíes en contra de la llamada Gran Marcha del Retorno, llevada a cabo en Gaza desde 2018 y en la que las fuerzas de Israel mataron al menos 189 palestinos podrían constituir «crímenes de guerra», así lo anunció la comisión independiente de la ONU que investiga esos hechos.

La entidad estima que entre los asesinados hubo al menos 35 niños y que la gran mayoría de los adultos murieron por impactos de bala provenientes de los francotiradores israelíes, lo que implica una contundente violación de los derechos humanos.

Israel acusó al Consejo de Derechos Humanos de estar cegado por el odio hacía su país y de apoyar a un grupo terrorista refiriéndose al grupo palestino Hamás.

Las marchas comenzaron el 30 de marzo de 2018 y desde entonces casi todos los viernes los palestinos se manifiestan para reclamar su derecho de retorno a Israel.